El partido Nuevas Ideas inicia el ciclo preelectoral rumbo a las elecciones presidenciales de 2027 con una ventaja significativa, según revela la más reciente encuesta de LPG Datos, la unidad de investigación social de La Prensa Gráfica.
La encuesta fue realizada vía telefónica, entre el 19 y el 25 de enero de 2026, con el objetivo de evaluar, desde el punto de vista ciudadano, el desempeño del presidente Nayib Bukele tras seis años y medio de gestión. Se aplicaron 1,200 entrevistas a personas mayores de 18 años en todo El Salvador, utilizando un método de muestreo aleatorio simple. El estudio cuenta con un margen de error aproximado de ±2.8 % y un nivel de confianza del 95 %, lo que permite una lectura representativa de la percepción ciudadana sobre la gestión presidencial.
En primer lugar, el estudio muestra que el electorado presenta un alto nivel de definición temprana, a pesar de que el país está a un año de la próxima cita electoral. El 54 % asegura que ya decidió por quién votará en las próximas elecciones presidenciales y, entre ellos, el 82.6 % afirma que su decisión es definitiva, mientras que solo el 13 % reconoce que podría cambiar de opinión.

La primera decisión que tendrá que tomar los partidos políticos es quiénes serán sus candidatos o candidatas a los distintos cargos en disputa. En cuanto a las figuras presidenciables, entre el oficialismo, el nombre de Nayib Bukele concentra el mayor nivel de mención espontánea, con un 31.3 %, seguido a distancia por Gabriela Rodríguez de Bukele (7 %). Sin embargo, un 39.2 % dice no saber o no responder y un 18.5 % afirma no conocer a ningún posible candidato del partido de gobierno.

Del lado de la oposición, el panorama es aún más difuso. Casi la mitad de los encuestados (48.9 %) asegura no conocer a ningún posible candidato presidencial opositor, mientras que un 42.4 % no responde. La diputada Claudia Ortiz encabeza las menciones con apenas un 4.1 %, seguida por Marcela Villatoro (1.5 %).

Ante la pregunta sobre qué le conviene más al país en la próxima elección presidencial, el 73.5 % de los encuestados considera que lo mejor es que continúe gobernando el mismo partido, frente a un 11.9 % que prefiere un cambio de signo político. Un 8.7 % se declara indiferente y un 6 % no respondió.

Este respaldo se traduce en la intención directa de voto. Si las elecciones presidenciales se realizaran el próximo domingo, el 56.6 % afirma que votaría por Nuevas Ideas. Muy por detrás aparecen VAMOS (1.7 %), ARENA (1.0 %), GANA (0.7 %) y el resto de partidos con porcentajes inferiores al 1 %. No obstante, un 20.8 % aún no ha decidido su voto y un 5.6 % prefiere mantenerlo en secreto.

Al pensar en las próximas elecciones presidenciales, los salvadoreños señalan que su principal preocupación sigue siendo todo lo relacionado con la seguridad y la delincuencia, opción mencionada por el 21.6 % de los encuestados. En segundo lugar aparecen los temas económicos y el alto costo de la vida, con un 19.3 %, seguidos por la incertidumbre en torno a las elecciones y el cambio de gobierno (10.9 %) y el desempleo (5.5 %). Otras inquietudes, como la salud, la transparencia, el cumplimiento de promesas, la educación, la pobreza y los derechos humanos, registran porcentajes menores, mientras que un 16.4 % afirma que ningún tema le genera preocupación particular de cara al próximo proceso electoral.

Las respuestas abiertas de la encuesta muestran que la principal preocupación en materia de seguridad no se limita a la delincuencia actual, sino al temor a un retroceso frente a los cambios percibidos en los últimos años. Una parte de los encuestados vincula directamente el proceso electoral con la posibilidad de que, ante un cambio de gobierno, haya un limbo que favorezca a los pandilleros.
Los temores reiterados son la eventual liberación de pandilleros actualmente encarcelados, el levantamiento del régimen de excepción y el deterioro de la tranquilidad en comunidades que hoy reportan mayor sensación de seguridad y libre desplazamiento. Al mismo tiempo, en un segmento menor pero relevante, emergen inquietudes sobre los costos del actual modelo, como detenciones arbitrarias, denuncias entre vecinos y restricciones a derechos individuales.
“Me preocupa que salgamos otra vez a lo mismo de antes, que vuelvan las pandillas”, expresó uno de los entrevistados. Otro advirtió que “si no gana el mismo presidente pueden salir los pandilleros de las cárceles”. En contraste, una voz crítica señaló que “la seguridad ha mejorado, pero con el régimen de excepción también se ha llevado presa a gente inocente”, mientras otro entrevistado resumió su inquietud así: “Recuerde que en el pasado uno vivía preocupado por las pandillas, pero ahora el problema es que, si uno le cae mal a un vecino, lo puede denunciar y lo pueden meter preso.”











