El Comando Sur de Estados Unidos informó que horas atrás perpetró otra ejecución extrajudicial al bombardear una presunta “narcolancha” en el océano Pacífico y asesinar a dos tripulantes, en abierta violación de la legislación internacional
El comunicado expresó: «El 9 de febrero, bajo las órdenes del comandante del Comando Sur, el general Francis L. Donovan, la fuerza operativa conjunta Southern Spear llevó a cabo un ataque cinético letal contra una embarcación operada por organizaciones terroristas designadas«, refirió la entidad castrense sin mostrar pruebas de los vínculos de los civiles asesinados en alta mar con el crimen organizado.
Por otra parte, indica que los servicios de inteligencia «confirmaron que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico oriental y participaba en operaciones de narcotráfico«, agregando que dos presuntos «narcoterroristas» fallecieron durante el ataque, mientras que otro sobrevivió, pero está siendo buscado.
En las aguas del Caribe y el Pacífico, Estados Unidos ha mantenido desde agosto de 2023 la mayor movilización militar de las últimas décadas, con una presencia constante de activos aéreos y navales.
Al principio, Washington justificó esta operación alegando que estaba luchando contra el narcotráfico y sin aportar evidencia responsabilizó al Gobierno de Venezuela de colaborar con ese crimen. Esa narrativa se articuló con el fin de justificar una agresión contra la patria de Bolívar y de Chávez, como la ocurrida el 3 de enero pasado.
Como resultado de bombardeos contra supuestos barcos de narcotraficantes, tanto en el Pacífico como en el Caribe se han registrado más de 120 muertes.
El 23 de enero tuvo lugar el ataque previo, que ocurrió luego de una pausa de cerca de tres semanas, después de que Estados Unidos atacara Venezuela y secuestrara a Nicolás Maduro, el presidente venezolano, junto con su esposa Cilia Flores.











