Con el mensaje “qué rico es ser latino”, Bad Bunny encabezó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 2026, un evento en el que se resaltó la cultura de Puerto Rico y de Latinoamérica.
En el espectáculo, Benito Antonio Martínez destacó que América no es un sinónimo de Estados Unidos, sino el nombre de un continente conformado por países desde Argentina hasta Canadá, incluidas islas como Puerto Rico y Cuba, mensaje que fue elogiado por expertos.
El mensaje, respaldado por el cantante, incluyó la mención del nombre de cada país del continente y el ondear de sus banderas. Politólogos y académicos resaltaron el gesto del artista al subrayar que América no es sinónimo de Estados Unidos.
Expertos citados por la agencia EFE destacan que este error “siempre ha sorprendido a los latinoamericanos en este país”, y señalan que Estados Unidos ha utilizado durante años el término América como sinónimo de su propio país. Omar Wasow, profesor asistente del Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Berkeley, sostiene que esta práctica ha sido constante.
Desde la mirada del experto, “para los ciudadanos de Estados Unidos hay una perspectiva estrecha, que es que ‘América’ quiere decir ‘Estados Unidos de América’. Y creo que la mayoría de los estadounidenses no piensan en América Latina o América del Sur, o ni siquiera América del Norte”.
En su presentación en el Super Bowl, Bad Bunny dejó claro que América es el nombre de todo el continente, con un despliegue de banderas de la región, uno de los elementos de su espectáculo más aplaudidos en Latinoamérica y de los más criticados por sectores de la derecha estadounidense.
El cantante cerró su concierto en el deporte más popular de Estados Unidos al grito de “¡Dios bendiga a América!”, con un balón de fútbol americano que decía “Together we’re America” (“Juntos somos América”) y un desfile con banderas y nombres de cada país del continente, desde Chile hasta Canadá.
Un “choque” geopolítico
El concepto de América expuesto por Bad Bunny se contrapone al de la Administración del presidente Donald Trump, quien ha pedido renombrar el Golfo de México como “Golfo de América” y ha revivido la Doctrina Monroe, que sostiene que “América es de los americanos”, en referencia a los estadounidenses.
Por ello, el artista provocó “un choque” con “el pensamiento imperialista” de “muchos estadounidenses”, indicó a EFE el investigador puertorriqueño Cruz Bonlarron Martínez, autor del artículo El show de Bad Bunny en el Super Bowl fue arte político en su mejor momento, publicado en la revista Jacobin.
“Creo que es reivindicativo, especialmente por el momento geopolítico que vivimos, con la operación ilegal de Estados Unidos en Venezuela, violando la soberanía venezolana, con todo el chantaje que ha hecho la Administración de Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, contra los Gobiernos de América Latina”, opinó.
La exhibición de banderas extranjeras en el evento más visto de la televisión estadounidense generó críticas de influencers del movimiento MAGA (Make America Great Again), como Matt Walsh y Laura Loomer, quien pidió una redada del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) contra los participantes.
“El hecho de que compartamos un hemisferio no nos hace connacionales”, expresó Walsh en sus redes sociales.
Al respecto, Wasow explicó que “una gran parte de cómo funciona la política estadounidense ahora son los símbolos, y la bandera es uno de los más venerados, particularmente en la derecha; así que tener otras banderas visibles se convierte en una competencia de símbolos”.
La “unión americana” de Bad Bunny
En contraste con la opinión de Trump, quien calificó el acto como una “afronta a la grandeza de América”, figuras latinoamericanas destacaron la “unión” promovida por Bad Bunny, entre ellas la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien lo consideró “muy interesante”.
“Que haya cantado en español en el Super Bowl y que el mensaje sea de unión de América, del continente americano, porque menciona todos los países al final de la canción, incluidos Estados Unidos y Canadá, entonces está hablando del continente americano”, celebró la mandataria mexicana en su conferencia matutina.
Wasow, experto en relaciones raciales y étnicas, destacó que la presentación de Bad Bunny promueve de manera “intencional” el “orgullo” de una “identidad panlatinoamericana”.
Aunque el artista no se refirió de manera directa al ICE, como cuando recibió el Grammy al mejor álbum del año, Bonlarron Martínez consideró que el acto fue político por sus simbolismos, como el uso de banderas, que invitan a “los estadounidenses a pensar en el resto del continente y en los efectos que está teniendo la política de Trump”.
“Hay un punto muy importante de política, y el hecho de que usó todas las banderas de la región y la palabra América pensando en América como grande, no como Trump, sino en la patria grande, yo creo que era bastante político”, afirmó.











