El boxeador Luis Enrique Vinent declara su meta en este ciclo olímpico

El boxeador Luis Enrique Vinent declara su meta en este ciclo olímpico

La ruta hacia los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo-2026 ya ha comenzado a trazarse en los gimnasios del boxeo cubano. Si una división hoy acapara las miradas de los especialistas, por su densidad de talento y paridad, es la de los 60 kilogramos.

En ese «avispero» de guantes y estrategias, el santiaguero Luis Enrique Vinent, de apenas 21 años, emerge no solo como el actual campeón nacional, sino como el hombre que ostenta la corona y la voluntad de defenderla.

Sin embargo, el camino no es sencillo. En la esquina opuesta de sus aspiraciones figuran nombres de peso como el subcampeón mundial cienfueguero Saidel Horta y el matancero Julio Galloso. Conversamos con Vinent sobre su preparación, sus rivales y esa madurez que solo se adquiere tras chocar con la élite internacional.

—La división es señalada por muchos como la de pronóstico más reservado en el boxeo cubano actual ¿Cómo manejas esa presión?

—Todo marcha bien, realmente me siento muy relajado. Estoy entrenando fuerte y, sobre todo, muy enfocado. Mi prioridad ahora mismo consiste en mantener mi espacio, mi puerto, como decimos nosotros. No quiero que nadie intervenga en mi progresión. Mi meta es clara: convertirme en la primera figura de Cuba en los 60 kg, una división que, junto a los 55, resulta de las más complicadas hoy por hoy.

—Horta y Galloso también buscan ese boleto a Santo Domingo ¿Qué opinión te merecen como rivales?

—Son boxeadores de élite, muy buenos y con mucha calidad. Eso hace que uno no se pueda descuidar. Pero, a pesar de su nivel, me mentalizo en mantener mi estatus en el peso. Como siempre he dicho, hay Vinent para rato y voy a darlo todo para seguir arriba.

—¿Has tenido la oportunidad de intercambiar golpes con ellos?

—Con Galloso aún no he tenido un enfrentamiento oficial. Estamos esperando el momento, quizás ahora en próximos torneos nacionales se dé esa oportunidad. El público puede esperar una victoria de mi parte, me siento listo para ese reto.

—El primer rival siempre es la báscula ¿Cómo te sientes en los 60 kilogramos? ¿En esa división te proyectas por mucho tiempo?

—Llevo varios años en este peso y lo domino a la perfección. No sufro para marcar la división, me siento muy cómodo y fuerte. Eso me da tranquilidad para subir al ring y concentrarme solo en el combate.

—Si tuvieras que definir tu estilo sobre el cuadrilátero, ¿en qué aspectos pones más énfasis durante tus entrenamientos?

—Me baso mucho en la técnica. Me gusta trabajar con el movimiento de pies y el desplazamiento del tronco para evitar los golpes. En el gimnasio hacemos mucho énfasis en eso, siempre siguiendo al detalle las órdenes de mi entrenador Víctor. Él es la base de todo mi desarrollo y quien guía mi preparación.

—Ya tuviste la oportunidad de asistir a un Campeonato Mundial de mayores a una edad muy temprana. Aunque los resultados a veces son esquivos, ¿qué te dejó esa experiencia?

—Fue mi primera gran cita. Si te soy sincero, no obtuve el resultado que yo esperaba, pero el solo hecho de haber estado allí me hace sentir contento. No satisfecho, pero sí agradecido. Gané muchísima experiencia. Ahora me siento más confiado, con otra visión sobre el ring y más relajado para enfrentar eventos de esa magnitud.

—Mirando hacia el futuro cercano, ¿qué pueden esperar los seguidores del boxeo de Luis Enrique Vinent?

—Que esperen lo mejor de mí. La preparación está hecha y el enfoque es total. Voy por la victoria en cada torneo que venga para asegurar mi lugar como el representante de Cuba.

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