son criminales los que encarcelan a personas inocentes

Monseñor Báez arremete contra el populismo en homilía

El obispo auxiliar de Managua en el exilio, Silvio José Báez, centró el mensaje de su homilía del domingo, 15 de febrero, en la exigencia de un cristianismo que vaya más allá del cumplimiento formal de la ley y denunció, en términos generales, las prácticas represivas de los regímenes autoritarios.

Báez, quien se encuentra en el exilio tras las amenazas y la persecución contra miembros de la Iglesia católica en Nicaragua, reflexionó sobre el llamado “sermón de la montaña” y subrayó que Jesús “no vino a cambiar la Ley dada a Moisés, sino a interpretarla de manera plena y llena de autoridad” ante la comunidad reunida en la parroquia de Santa Ágata.

El obispo explicó que, para Jesús, no basta con cumplir externamente los mandamientos. Criticó una religiosidad reducida a normas y señaló que la verdadera fidelidad a Dios implica una transformación interior.

“La verdadera justicia es el amor”, expresó el obispo, insistiendo en que los discípulos no deben “conformarse con el mínimo que exige la Ley, sino aspirar al máximo al que nos conduce el amor”.

Ponderando sobre el mandamiento “no matarás”, Báez amplió su sentido más allá del acto físico de quitar la vida. “No es necesario matar para quitar la vida; basta con no amar. No amar es negar la vida“, sostuvo.



También advirtió que se puede herir gravemente a otros “si con las palabras despreciamos, calumniamos y no respetamos la dignidad de los demás” y que, incluso, “el silencio cómplice también mata”.

El prelado se refirió a los abusos cometidos en contextos de poder absoluto, como bajo el régimen sandinista que dirigen en Nicaragua Daniel Ortega y Rosario Murillo. En Nicaragua, por lo menos 62 personas todavía sufren prisión política bajo la dictadura.

En los regímenes totalitarios privar de libertad, denigrar con falsedades o tratar con crueldad son también acciones homicidas“, afirmó.

Añadió que “son criminales quienes encarcelan a personas inocentes solo por pensar diferente” y quienes “obligan al destierro o privan de la nacionalidad provocando la muerte civil“, medidas represivas aplicadas por el sandinismo contra más de 500 opositores en los últimos años.

Retomando palabras pronunciadas en el Ángelus de ese día por el Papa León XIV, Báez recalcó que “no sirve una justicia mínima, sino un amor grande“, e insistió en que la vida cristiana no se limita a evitar el mal, sino que exige “hacer todo el bien posible: amar con todas nuestras fuerzas, sin cálculos, con misericordia”.

Asimismo, el obispo exhortó a romper la “espiral de la violencia” y a erradicar la agresividad y el deseo de venganza.

Fuentes

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